12Jun

Una buena decisión

¿Has decidido que tu empresa necesita una web para continuar creciendo o porque acabas de empezar un negocio? Enhorabuena, has tomado una decisión acertada.

Pero ahora viene la parte que no esperabas que fuera tan complicada: elegir entre los presupuestos que hayas pedido.

Lo primero que verás es que son unos precios muy, muy dispares y por tanto es normal que te generen dudas. Si son muy bajos es posible que la calidad de la web no sea muy alta y que las fechas de entrega sean bastantes laxas; por ende, si los precios son altos puede que te estén cobrando demás en diferentes aspectos.

Y no, no hablamos del presupuesto del “cuñado que te hace la web por poco dinero”; eso sería tema, él solo, de un artículo en particular.

Si tú eres serio con el servicio que ofreces a tus clientes, también debes serlo en los servicios que recibes.

Fechas de entrega

Antes ya hemos hablado de las fechas de entrega. Como bien sabes el tiempo es dinero y una entrega fuera de plazo es dinero que pierdes, por eso es muy importante que la fecha se cumpla con las mínimas variaciones posibles.

Imagen de un calendario

Eso sí, si a mitad de proyecto quieres introducir nuevas características en la web ten en cuenta que eso influirá en el normal desarrollo del trabajo y que, por tanto, es muy posible que la fecha de entrega se alargue un poco más; aquí podrás ver la profesionalidad del equipo ya que si lo son, te advertirán de que habrá una nueva fecha para que recibas la web hecha.

La importancia de la plataforma

Puede, y es normal, que no te suenen las palabras WordPress, Magento, Woocommerce… De una manera fácil se pueden definir como las plataformas en donde se construirá tu web y que son fáciles de usar y por tanto, tienen unos costes de desarrollo nada altos. Por eso, debes de pensar en el futuro para poder adelantarte en el presente; es posible que con el tiempo, tu empresa crezca y los servicios que ofreces o aumenten o se diversifiquen. Eso tendría un impacto en tu web ya que al utilizar dichas plataformas son un poco “rígidas” para hacer grandes modificaciones.

Piénsalo como si fueras a comprarte un coche. Si no tienes intención de formar una familia, un coche deportivo podría ser una opción para ti. En cambio, si tienes intención de tener hijos, una buena alternativa es un coche familiar.

Como ves, te adelantas al futuro en el presente; pues con tu web debes hacer lo mismo.

¿Me involucro?

¿Debes involucrarte en el día a día del diseño web? Naturalmente que no, pero eso no quita que vayas pidiendo “updates” de como va el proyecto.

Puedes pensar que confías en la empresa que te lo hace pero debes tener en cuenta que una vez que te entreguen la web, los posibles cambios que puede que sean necesarios tardan más de lo normal ya que la empresa ya está con nuevos proyectos y tu web ya está finalizada para ellos ya que habías dado tu ok y además ya está cobrada.

Por eso la importancia de que recibas esas actualizaciones mientras se va haciendo tu web y puedas adelantarte a posibles modificaciones con suficiente antelación.

Dicha involucración podría ser de dos formas:

Vamos a suponer que te han dicho 5 semanas de tiempo. Pues bien, esos “updates” deberías recibirlos al final de cada semana y deberías darles el visto bueno o las correcciones que sean necesarias.

O en vez de tiempo, divide el proyecto según sus dificultades. Siguiendo el ejemplo anterior, te han dicho 5 semanas pero la web tiene 4 puntos fundamentales que deben tener una particular atención. Supongamos que hay mucho texto, hay que controlar que se corresponde con lo que queremos decir.

Otro punto sería la aplicación de una tienda online dentro de la web; o que quieres que sea totalmente accesible a todos los usuarios; incluso quieres la web en 4 idiomas distintos. Pues cada vez que se alcance uno de esos puntos, haz una revisión de los mismos y manda tus correcciones e impresiones al equipo de desarrollo.

La importancia de la comunicación

Y esto nos lleva a como hacer una comunicación efectiva entre el equipo de desarrollo y tú. Puede que con el diseñador de la web puedas entenderte mejor que con el desarrollador de la web (el diseñador se encarga de los colores de la web o que el diseño se ajuste a lo que le dices por ejemplo, en cambio el desarrollador es el que “programa” la web); por eso, y sobretodo con este último, es muy importante que te acostumbres a usar gráficos para que la comunicación sea más fluida.

Persona sujetando un teléfono móvil

Puede que estés pensando que no se te da bien hacer gráficos, no te preocupes. Incluso los gráficos más sencillos pueden ser de gran ayuda al equipo de desarrollo, sobretodo en las etapas iniciales que es donde más dudas pueden surgir. Sin olvidar el uso del Skype con pantalla compartida que puede servir para esas involucraciones o revisiones que comentábamos antes. ¿No has probado esa opción del Skype? Pues te sugerimos que lo pruebes con alguien de tu equipo para ver lo realmente valiosa que es esa opción, sobretodo en equipos multidisciplinares y si no están físicamente presentes.

Te vamos a poner un ejemplo de la importancia de una comunicación efectiva: el documento funcional.

Documento funcional

El documento funcional es hecho por el diseñador web después de hacer una o varias reuniones contigo. Aquí se plasmará en “papel” la idea que tienes de la web o tus puntos de vista de como es tu empresa y el diseñador te hace ese boceto que, después de varias revisiones, se convierte en el documento funcional; que pasará luego a manos del desarrollador para hacer la web y que puede que sufra una pequeña modificación ya que a lo mejor no es muy realista lo esbozado.

Aprovechamos que hablamos de este documento para darte un consejo: el funcional debe estar bien desarrollado porque te ahorrará muchos problemas durante la gestión del proyecto. Dedica todo el tiempo que se necesite y haz las revisiones que creas convenientes. No solo va a ser la guía para el equipo de desarrollo sino que en caso de que tengas que reclamar alguna cosa al final del proyecto, será una herramienta básica.

Persona escribiendo un documento

Así que cuando el documento funcional pase por el desarrollador web, mira que te guste como queda. Que cumpla, dentro de unos cauces, lo que tenías pensado en un principio. Y fíate del desarrollador porque él te va a decir que algunas cosas no son muy funcionales para una web y que sería mejor hacer algunos cambios en el diseño. Es como el refrán: “Del dicho al hecho hay un trecho”. Pues lo mismo pasa aquí. Puedes pensar que un diseño en especial le queda muy bien a la web, pero luego el desarrollador te puede indicar que eso hará que sea más dificultosa cualquier actualización en el futuro. Recuerda: funcionalidad antes que diseño.

Y otro consejo sobre el documento funcional… Si, creo que te estás dando cuenta de su importancia porque no paramos de hablar de el. Si tienes en mente algunas páginas web, sean de la competencia o no, y quieres que sirvan como inspiración no dudes y ponlo de forma directa. “Quiero que el carrito de compra se vea en el centro de la pantalla, igual que ocurre en la tienda online X”, o, “La gestión que hace de los usuarios la web Y, debería implantarse en mi web”. Eso no solo afianzará la idea que tienes sobre tu web sino que el equipo de desarrollo lo tendrá más fácil ya que tiene ejemplos prácticos a donde mirar.

Pues bien, si en las revisiones que haces ves que el proyecto se está apartando del documento funcional tienes que avisar enseguida para corregir el rumbo. Aún más importante es si utilizas los servicios de un freelancer, algo muy de moda hoy en día, y es cuando la comunicación se convierte en algo vital.

Últimas consideraciones

Volviendo al presupuesto que has pedido, debes tener en consideración tres cosas más:

Garantía, puesta en marcha y presupuesto de mantenimiento.

De la garantía no hay que comentar mucho porque es justo lo que estás pensando. Una duración de tiempo en el cual cualquier posible error que surja posterior a la entrega final de la web pueda ser subsanado sin coste alguno. Lógicamente, si haces cambios mas adelante en el código fuente rompería esta garantía. Igual que pasaría con un producto físico.

En cuanto a la puesta en marcha. Ya tienes tu web. En la fase de pruebas ha quedado realmente bien; ha llegado la fecha de entrega y te mandan los ficheros…. ¿Y ahora qué? Necesitas un dominio (el nombre en internet de tu web), necesitas un hosting (donde va estar alojada tu web) y necesitas que esté llena de contenido. ¡No te asustes! Por eso te decimos que lo tengas en cuenta en el presupuesto inicial; a lo mejor no con la misma empresa pero si con varias empresas. No te lleves sorpresas ya que siempre serán desagradables. Te vamos a contar una anécdota sobre este tema. Y te adelantamos que no tuvo un final feliz.

Un desastre no anunciado…

Una empresa tenía varias tiendas físicas y quiso abrir también una tienda online. Pidió presupuesto a una importante compañía de desarrollo web y le hicieron la web. Fue un importante coste pero lo aceptaron por la reputación de la empresa. Se cumplió con el plazo de entrega y le mandaron los archivos. Aunque el dominio y el hosting lo habían hecho ellos hay una cosa que no le dijeron y que por tanto no hicieron. No le dijeron que ellos no se iban a encargar de meter todos los productos del catálogo en la web; catálogo que tenía más de 2.500 productos distintos.

Persona estresada

Y no solo eso, que no se interesaron y no le dijeran que ese “pequeño” servicio no lo iban a hacer ellos; ni tampoco le dijeron que antes de hacer una tienda online, vieran si su sistema de gestión era compatible con la plataforma con la que se iba hacer la web. ¿Qué crees que pasó? Pues que no eran compatibles y por tanto tenía que, o bien pagar una gran suma para actualizar dicho software o bien introducir manualmente todos los productos.

Así que esa empresa había pagado una gran suma de dinero para su web, pero debido a la falta de profesionalidad de la empresa de desarrollo, pasaron muchos meses antes de que pudieran ponerla en producción… Y por mucho que se quejaron no pudieron hacer nada ya que en el presupuesto inicial no decía nada más allá de hacer la web.

Y por último el presupuesto de mantenimiento. Si no te vas a encargar de su actualización de software o de crear contenido o de subir noticias, haz que lo haga una empresa externa. Pero tenlo claro, no solo porque debes de contar con ese presupuesto sino también para que no tengas sorpresas una vez la web ya esté online. Hoy en día se estila o un pack de horas o un pack de servicios. Este último es por número de noticias hechas o arreglos en el código para implementar nuevas funcionalidades pequeñas, o de actualizaciones o por subir X contenido a tu web o actualizar las versiones de las librerías… Considera cual es la mejor opción para tus intereses y elige en consecuencia.

Nuestra empresa

Desde RQLogic nos encargamos de todo lo que hemos estado hablando en este artículo. No tendrás sorpresas de última hora y el presupuesto estará claro desde el primer día. Sin olvidar de que te podremos ofrecer más servicios (SEO, subtitulación, copias de seguridad…) con la ventaja de que será un servicio integral.

Cualquier cosa que surja tendrás una persona detrás para ayudarte y si tienes alguna duda también podremos aconsejarte cual es la mejor opción que se adapta a tu empresa aconsejándote sobre presupuestos que hayas pedido a otras empresas. Consúltanos sin compromiso.

Escrito por: Sobadaico

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